En mis anteriores entradas hemos visto como la TV conectada, las redes sociales y el uso de los smartphones está creando unos procesos de comunicación más abiertos y bi-direccionales. Estos procesos no sólo enriquecen la experiencia de los usuarios, sino que también aportan información valiosa a las marcas.
En esta entrada me gustaría mencionar brevemente como los avances tecnológicos de la era digital también están alterando la planificación y, sobre todo, la evaluación de las campañas publicitarias online.
El anunciante en el momento que de lanzar una nueva campaña publicitaria siempre tiene el gran deseo de saber cómo está yendo la campaña, si la aceptación es buena y si se están consiguiendo los KPI’s previamente establecidos. No obstante, hasta hace muy poco este deseo de evaluación instántanea no podía ser satisfecho. En las campañas convencionales se tendía (y se sigue tendiendo) a realizar una evaluación una vez que haya terminado la campaña. El anunciante sólo tiene constancia del verdadero rendimiento de la campaña una vez que ya ha finalizado. Este tipo de evaluación posterior sólo sirve para aprender de los errores del pasado e intentar aplicar lo aprendido en la siguiente campaña.
Con las nuevas herramientas digitales, la demanda de información en tiempo real por fin puede ser satisfecha. De este modo, el anunciante por fin puede realizar un seguimiento al segundo de la campaña y puedo, por tanto, tomar decisiones en tiempo real para mejorar el desarrollo de la campaña. Esto supone un gran avance para la publicidad, porque por primera vez la evaluación puede tener un efecto inmediato sobre la campaña actual.